viernes, 26 de noviembre de 2010

QUIETO PERO EXPLOSIVO
Por: Laura Inés Castro Cortés 
Hace más de dos años  Néstor Jaime Ocampo Giraldo, reconocido ambientalista y  Presidente de la Fundación Ecológica Cosmos en Calarcá (Quindío), escribió  y definió al  volcán Machín como desconocido y peligroso. Relata que por el año 2000 nadie hablaba ni sabía de éste  volcán que tiene gran potencial explosivo, y  por eso se le describe como “volcán activo en estado de reposo”.Explica  como la fundación se dio a la tarea de pregonar la existencia  del volcán, en contraposición a dirigentes y gobernantes de la región, que los calificaban de terroristas por querer dar a conocer su realidad  a través de una ubicación exacta, fotografías de la zona y la descripción de los riesgos en caso de una posible erupción.

Por estos días, circula en  Internet el artículo escrito por Néstor Jaime,  pero aparece con una nota antepuesta que dice: “El volcán Machín tiene dos maneras de hacer erupción. Una  interna y la otra externa. Con la primera se afectaría la falla de San Andrés provocando un terremoto que  acabaría con medio país. La segunda que entrega dos rutas: hacia  Armenia llegando por ese lado hasta Neiva  y la otra  por Ibagué  hasta el Espinal, zonas que serían borradas de la geografía nacional”

 Andrés Hurtado destacado y estudioso ambientalista y columnista del diario El Tiempo, escribió la semana pasada sobre el Machín, y me imagino que la soportó con el artículo de Néstor Jaime,  mencionó y alertó sobre las posibles formas de erupción del volcán Machín, es decir sobre el terremoto que partiría a Colombia en dos y la posibilidad de la desaparición de Armenia, Ibagué y el Espinal.

Conversé con el Presidente de la Fundación Cosmos, Néstor Jaime Ocampo Marín, para indagar  sobre la veracidad de su artículo. Me explico que la nota antepuesta es una ociosidad de los navegantes en la red y que ese era un comentario lejano a la verdad. Que en próximos días se pronunciará con otro artículo y me anunció que con ese levantará ampolla. Se mostró extrañado que el señor Andrés Hurtado diera credibilidad a los comentarios y utilizara su columna semanal en el diario más influyente del país,  para hacerle creer a sus lectores una catástrofe de tales dimensiones.

Estas situaciones deben servir para que los gobiernos central, departamental y local, consoliden una política sería y efectiva de comunicación de cuáles son los verdaderos alcances en caso de  presentarse una erupción del volcán Machín. En las páginas en Internet del  Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres e  INGEOMINAS,  se maneja y entrega importante información que debe socializarse más allá de las  áreas de influencia del volcán, porque allí se mencionan como zonas de alto riesgo, la parte occidental de Ibagué, los ríos Toche, Coello, Bermellón y Anaime. Las poblaciones de Toche, Tapias y Coello, la cabecera municipal de Cajamarca y el centro poblado de Anaime. Igualmente se menciona  el tramo de la Línea que es encuentra paralela al río Coello.  Aseguran los estudios que se afectaría  por lo menos a un millón de personas de los departamentos de Quindío, Cundinamarca, Valle y Tolima.

Un volcán que pasa de 12 microsismos en el 2000 a 4158 en el 2008, debe generar bastante preocupación en todos los niveles. Lo ocurrido hace cinco lustros con la avalancha del  Volcán Nevado del Ruiz debe dejarnos alguna experiencia. Suficiente tragedia tendría Ibagué con una avalancha de damnificados de la zona de influencia del Machín, que guardadas proporciones sería lo mismo que le ocurrió a las poblaciones cercanas a Armero. Otra catástrofe sería una afectación severa en el tramo de la Línea. El centro del país quedaría incomunicado con el occidente y desastrosas serían las consecuencias sociales, económicas y ambientales.

A grandes males, grandes remedios. Ya se debería estar pensando en la reubicación de la cabecera municipal de Cajamarca, los centros poblados de Toche, Tapias, Anaime, Coello. La pregunta del millón ¿se debe continuar con la mega obra del túnel en la Línea?

El Volcán  Machín puede sorprender ingratamente a Colombia, al igual que lo hizo el Volcán  Nevado del Ruiz en noviembre de 1985 con más de 20 mil muertos. Se conmemoraron  25 años de una tragedia sobre la que había suficiente e ilustrada información de su ocurrencia, imposible saber el día y la hora, pero que si se hubiera contado con una visión responsable,  realista y sensata de los fenómenos naturales  por parte de  los líderes y los gobernantes de entonces, se habría podido evitar con la evacuación de  Armero, por lo menos dos o tres años antes, porque se entiende que no es una tarea fácil desarraigar los habitantes de su domicilio, lugares de afecto y  vida cotidiana.  

Lastimosamente los intereses políticos y económicos que estás decisiones entrañan, no permiten que se lleven a los comités o mesas de trabajo para analizarlas y discutirlas con la responsabilidad y seriedad que ameritan, en el entendido que es mejor la  precaución y la prevención, evitando miles de muertos,  que la  improvisación y la desorientación a la hora de afrontar y enfrentar  una tragedia.

viernes, 19 de noviembre de 2010

MÁS DE LO MISMO
Quien aspire a gobernar un departamento o un municipio, debe ser más que un(a)  simple ciudadano(a)  que  ha tomado la decisión de ser candidato(a) porque un puñado de amigos se lo ha pedido. En  tiempos de crisis y tanta convulsión se necesitan hombres o mujeres con mayor preparación, experiencia y ante todo con una clara visión de lo que realmente debe ser una ciudad o un departamento en el tema del talento y desarrollo humano. Tristemente no se escuchan propuestas de modernización de la educación, investigación científica y tecnológica, como temas  esenciales para optimizar un proceso de desarrollo y despejar caminos para la competitividad. Algunos dirán que esos temas son técnicos y que a  los políticos no les interesa. Ahí está el problema, por eso el siglo XXI requiere personajes de otro talante. Algo así como la combinación perfecta entre político-intelectual-investigador y administrador, que pueda rodearse de un excelente equipo de asesores que aporten y controviertan propuestas y políticas de un gobierno y administración diferente y alternativa. Pensando de adentro hacía afuera,  qué papel puede jugar la región en la transformación del país.

Quisiera escuchar candidatos con datos y proyecciones estadísticas de niveles de pobreza y analfabetismo. Pero lastimosamente, se siente que están más  concentrados en un proyecto de vida personal, que en un propósito colectivo. En definitiva se perciben livianos y gaseosos en temas vitales de progreso y desarrollo que nos rescaten del atraso socioeconómico en que vivimos. Se sabe que una de las características esenciales hacia la excelencia es el inconformismo. Pero nos ocurre todo lo contrario. Somos conformistas a morir.

Los candidatos centran sus propuestas o iniciativas  en lo que mejor conocen o saben hacer. Algunos consideran que Ibagué puede llegar a ser una metrópoli, con grandes avenidas, circunvalares, puentes y  fuentes entre otras transformaciones en su infraestructura. Otros se atreven a decir que Ibagué es turística y educativa. Hablan por lo que observan. Pero no han profundizado en lo que realmente es y debe ser la ciudad.

Deberían  las universidades de la región, ofrecer un  postgrado a todos los  que aspiran a gobernar, para que a través del conocimiento,  la educación y la pedagogía conozcan políticas que contribuyan a superar la pobreza, la injusticia, la violencia, la intolerancia y la discriminación. Además que interioricen mandamientos contra la maldita corrupción que tanto lesiona los verdaderos propósitos de una  gestión.

Tomar conciencia que dentro de los principios de gerencia moderna,  nada  más valioso que la inteligencia colectiva. Por eso los aspirantes a la gobernación y a la alcaldía, deben pensar que en caso de llevar al poder, pueden hacer unidad con las mejores  propuestas  de quienes fueron sus opositores y que sirvan a la región o a la ciudad, haciendo caso omiso a los intereses de los partidos, que generalmente poco o nada coinciden con los de los ciudadanos, que ansiosos esperamos una verdadera transformación, pero cada que llega una nueva elección vemos que es más de lo mismo. Muy triste. 

domingo, 14 de noviembre de 2010

LA UT
Los tolimenses llevamos rato escuchando sonidos que podrían alertar que en la Universidad del Tolima, las cosas a nivel gerencial, contractual  y administrativo no están como dios manda. Varios directores de noticieros radiales se han dado a la tarea de recopilar información y hasta libros y panfletos han recibido, de personas que estudian y laboran en la universidad, como una manera de llamar la atención y a la espera de que algún día sus denuncias logren encausar su  misión y ayudar a su  transformación.

El Consejo Superior es el máximo órgano de dirección de la universidad y tiene entre otras, las funciones de establecer las políticas generales que rigen a la institución. Aprobar y evaluar el presupuesto anual, previa recomendación del rector y el Consejo Académico. Definir la planta de personal de la universidad. Autorizar la celebración de contratos y convenios. Este Consejo está compuesto por  el Gobernador del Tolima, o su delegado permanente, quien lo preside. Un designado por el Presidente de la República., otro por el Ministerio de Educación Nacional, un representante del sector productivo o suplente, un ex rector, un egresado graduado de la universidad o su suplente, un representante de las directivas académicas de la universidad o suplente, un profesor o su suplente, un estudiante o su suplente y el rector.

El rector es el representante legal y primera autoridad ejecutiva de la universidad y tiene entre algunas de sus funciones, la de presentar al Consejo Superior, el presupuesto anual que elabora la oficina de Planeación del alma máter, previa revisión del Consejo Académico. Suscribir los contratos y expedir los actos administrativos que sean necesarios para el cumplimiento de los propósitos y objetivos, que deben estar alienados con el plan de desarrollo, el presupuesto anual, las normas legales vigentes y por supuesto al estatuto de la universidad.  El rector debe presentar al Consejo Superior, al final de cada vigencia y en forma periódica informes sobre la situación de la universidad.

Entrevistado el gobernador del Tolima, con respecto a la situación que vive la universidad, se le escuchó decir que estaba inconforme porque el Consejo Superior sólo se reunía en pleno para elegir o reelegir al rector. Así las cosas se deduce que si el máximo órgano de dirección de la universidad no opera como es debido, tampoco puede esperarse que todo marche a la medida. ¿Cuántas veces presidirá el Gobernador el Consejo Superior?, o ¿envía siempre un Delegado permanente para que lo presida? ¿Cómo será la asistencia del designado del Presidente de la República o del miembro designado por el Ministerio de Educación Nacional? ¿Ya elevaría su inconformidad a la Presidencia el doctor Barreto? También dice el primer mandatario que al interior del Consejo el rector tiene las mayorías. ¿Será por eso que en esta situación ha asumido actitud de sujeto pasivo?

Frente a las insinuaciones de nepotismo al interior de la universidad,  el gobernador aseguro que en lo que le habían explicado, no se estaba dando.   A pesar de que es visible el abuso de poder y la repartición de cargos y contratos en favor de parientes  y amigos del rector.  De otra dijo que lo mejor era esperar  a la sesión del Consejo Superior del viernes 19 de noviembre,  para conocer en detalle las  explicaciones, respecto de todas y cada una de las denuncias que enfrenta el directivo.

A raíz de las auditorias realizada por la ContraloríaDepartamental, tímidamente el Contralor le explica a los medios que  hay hallazgos de tipo fiscal, administrativos y disciplinarios. En el florero de Llorente se convierte el convenio firmado con la Fundación Talento, Creatividad y Juventud, por $150 millones de pesos y donde ya se verificó que hubo falsificación de firmas, para su  legalización y pagos.

Se conoció que desde agosto del 2009, el representante de los estudiantes ante el Consejo Superior de la Universidad elevó un derecho de petición ante el rector, donde solicita documentación sobre veintiún puntos, entre los que se destacan: Costos de obras en la universidad del 2001 al 2009, costos reales de las obras, personas que manejan los seguros, informe de convenios y sus beneficiarios, listado de trabajadores de la universidad del 2001 al 2009, listado de ordenes de prestación de servicios del 2001 al 2009, mecanismo de selección y concurso para la contratación de supernumerarios. Es preciso mencionar que de este derecho de petición,  jamás se conoció respuesta alguna.

Llama la atención que el estudiante que tiene asiento en el  Consejo Superior de la Universidad del Tolima, esté presentando derecho de petición ante el Rector, que  desconociera por completo el funcionamiento integral de la institución. Como sino tomara asiento en las sesiones del Consejo y lo más grave, que no tenga en su poder documentación que por derecho propio, debe conservar en un archivo particular.  Ahora bien, un rector que cumpla con sus funciones mantiene enterados,  informados y documentados a los integrantes de su máximo órgano de Dirección.

Mientras tanto, quedamos atentos a las explicaciones del señor Rector, a las investigaciones de la Contraloríala Procuraduría y la Fiscalía, que van a dilucidar cómo ha sido el manejo de la universidad y qué tanta responsabilidad le cabe al Consejo Superior por no cumplir a cabalidad con su misión como órgano máximo de dirección y cuáles han sido los excesos y carencias del representante legal y primera autoridad ejecutiva de la institución. 

martes, 2 de noviembre de 2010

PERFILES HUMANOS

La tragedia en Arauca  de  Yenni Narvei de  14 años, Yimmy Ferney de 9 años y Yefferson Jhoan Torres Jaimes de 6 años, hermanitos, ella abusada sexualmente, todos torturados y finalmente degollados y enterrados en una fosa común, es una noticia que estremeció al más país entero ¿Qué le debían a los asesinos? ¿Qué información ocultaban? ¿Qué vieron? ¿Qué podían contar? ¿Qué querían los asesinos en verdad con este atroz y horrendo crimen? Confieso que no he perdido mi capacidad de asombro y lloré al conocer los pormenores de un triple asesinato, que deja ver la crueldad y sangre fría de quienes lo cometieron. 

Las investigaciones preliminares dejan ver que los responsables de este doloroso hecho podrían ser varios de los 60 hombres que conforman dos batallones que operaban muy cerca del lugar donde se desarrollaron los hechos. En unas primeras pruebas se encontraron rastros de sangre de los morrales de los militares y en el análisis del cuerpo de la niña, sus uñas mostraron partículas de carne humana. Algunos militares, presentan rasguños en sus brazos que aún no pueden explicar.

La contundencia de los hechos presentados por la Procuraduría y la Fiscalía ante los altos mandos militares, aceleraron la decisión de retirar del servicio activo a los oficiales que tenían bajo su mando las tropas, por considerar que hubo fallas en el ejercicio del mando y del control de las tropas.

Ahora bien,  si la consigna de las fuerzas militares es la de no permitir o tolerar violaciones de derechos humanos en Colombia, van a tener que comenzar con modificar y mejorar sus prácticas de reclutamiento para incorporar a la vida militar a muchos jóvenes  colombianos que no cumplen, aparte de las exigencias físicas,  con los requisitos psíquicos y psicológicos para salvaguardar la vida y honra de sus compatriotas. En el caso que  nos ocupa deja ver que una sola persona, no era capaz de dominar  a los tres menores, y que el resultado fue un trabajo en equipo, porque todos querían el mismo resultado. Violar la niña y callar a los hermanitos. No importaba  cómo.

Ante el país, no es suficiente el retiro de los oficiales y suboficiales que estaban al mando de las tropas, muy posiblemente ante el vertiginoso correr de los hechos, los culpables van a terminar confesando con descaro y cinismo cómo fue que asesinaron a los tres hermanitos. Vendrán las condenas y todo concluye.

Repito, las fuerzas militares de nuestro país deben recurrir a mecanismos de selección  idóneos, calificados, técnicos y sofisticados. La práctica del camión recogiendo lo peorcito de una sociedad,  o las convocatorias abiertas en los coliseos de las ciudades,  buscando gente a cómo de lugar, para  convertirlos en soldados, no puede dar el mejor resultado. En estas incorporaciones está primando la cantidad, más no la calidad. En el rubro del presupuesto debe haber disponibilidad para invertir en ese ser humano que será el encargado de velar por la vida, integridad y seguridad de los colombianos.

Deben existir perfiles y estudios  idóneos, que permitan establecer con un alto grado de certeza, que  el joven reclutado  es apto  para desempeñarse como miembro activo de las fuerzas militares. Estudios preparados, como por ejemplo el de la psicología experimental; leyes que rigen el comportamiento humano,  la psicofisiología; desarrollo del niño,  la psicología genética; comportamientos humanos en lo individual y su relación con el sistema nervioso, la  psicolingüistica, neurolengüistica;  cualidades individuales comparadas, la psicología diferencial; comportamientos en grupo y por último la psicología clínica; en mi concepto la más importante porque permite investigar a profundidad al individuo, considerado como una singularidad y que se basa en el modelo del psicoanálisis. Todos estos estudios deben ser aplicados por calificados y reconocidos profesionales y que serán  posteriores  a la visita domiciliaria, a la entrevista con sus padres y familiares, al conocimiento de su entono social, cultural y afectivo. De esta manera lograr  rasgos que muestren algún matiz de su mente asesina, de su sangre fría y  de su  capacidad para camuflarse como hombre de bien en las filas militares. En los llamados remisos debe primar  una causa síquica o sicológica, ante una  deficiencia física, que a la larga puede ser superada.

A diario el país se  estremece país  con  las macabras prácticas   de los falsos positivos, que se conocen por el avance y penetración de los medios de comunicación, pero que no son nuevas, son una vieja modalidad dentro de las fuerzas militares. Se estremeció el Tolima con  el asesinato de Erika Generis a manos de su esposo el Coronel de la Policía –hoy retirado- Joaquín Enrique Aldana Ortiz, quien dio muestras de ser todo un profesional para descuartizar. Hace ya varios años en Cajamarca con la muerte de varios campesinos, entre ellos un bebé a manos de soldados, supuestamente por un error y apenas hace 15 días, lo ocurrido en Arauca con estos tres menores. Más que el retiro activo de los mandos militares, la solución apunta por otro lado, de lo contrario es visible el desprestigio de nuestras fuerzas militares y notoria nuestra vergüenza ante el mundo, por estos delitos de lesa humanidad que empañan el buen nombre de Colombia.