Los tolimenses llevamos rato escuchando sonidos que podrían alertar que en la Universidad del Tolima, las cosas a nivel gerencial, contractual y administrativo no están como dios manda. Varios directores de noticieros radiales se han dado a la tarea de recopilar información y hasta libros y panfletos han recibido, de personas que estudian y laboran en la universidad, como una manera de llamar la atención y a la espera de que algún día sus denuncias logren encausar su misión y ayudar a su transformación.
El Consejo Superior es el máximo órgano de dirección de la universidad y tiene entre otras, las funciones de establecer las políticas generales que rigen a la institución. Aprobar y evaluar el presupuesto anual, previa recomendación del rector y el Consejo Académico. Definir la planta de personal de la universidad. Autorizar la celebración de contratos y convenios. Este Consejo está compuesto por el Gobernador del Tolima, o su delegado permanente, quien lo preside. Un designado por el Presidente de El rector es el representante legal y primera autoridad ejecutiva de la universidad y tiene entre algunas de sus funciones, la de presentar al Consejo Superior, el presupuesto anual que elabora la oficina de Planeación del alma máter, previa revisión del Consejo Académico. Suscribir los contratos y expedir los actos administrativos que sean necesarios para el cumplimiento de los propósitos y objetivos, que deben estar alienados con el plan de desarrollo, el presupuesto anual, las normas legales vigentes y por supuesto al estatuto de la universidad. El rector debe presentar al Consejo Superior, al final de cada vigencia y en forma periódica informes sobre la situación de la universidad.
Entrevistado el gobernador del Tolima, con respecto a la situación que vive la universidad, se le escuchó decir que estaba inconforme porque el Consejo Superior sólo se reunía en pleno para elegir o reelegir al rector. Así las cosas se deduce que si el máximo órgano de dirección de la universidad no opera como es debido, tampoco puede esperarse que todo marche a la medida. ¿Cuántas veces presidirá el Gobernador el Consejo Superior?, o ¿envía siempre un Delegado permanente para que lo presida? ¿Cómo será la asistencia del designado del Presidente de la República o del miembro designado por el Ministerio de Educación Nacional? ¿Ya elevaría su inconformidad a la Presidencia el doctor Barreto? También dice el primer mandatario que al interior del Consejo el rector tiene las mayorías. ¿Será por eso que en esta situación ha asumido actitud de sujeto pasivo?
Frente a las insinuaciones de nepotismo al interior de la universidad, el gobernador aseguro que en lo que le habían explicado, no se estaba dando. A pesar de que es visible el abuso de poder y la repartición de cargos y contratos en favor de parientes y amigos del rector. De otra dijo que lo mejor era esperar a la sesión del Consejo Superior del viernes 19 de noviembre, para conocer en detalle las explicaciones, respecto de todas y cada una de las denuncias que enfrenta el directivo.
A raíz de las auditorias realizada por la Contraloría Departamental , tímidamente el Contralor le explica a los medios que hay hallazgos de tipo fiscal, administrativos y disciplinarios. En el florero de Llorente se convierte el convenio firmado con la Fundación Talento , Creatividad y Juventud, por $150 millones de pesos y donde ya se verificó que hubo falsificación de firmas, para su legalización y pagos.
Se conoció que desde agosto del 2009, el representante de los estudiantes ante el Consejo Superior de la Universidad elevó un derecho de petición ante el rector, donde solicita documentación sobre veintiún puntos, entre los que se destacan: Costos de obras en la universidad del 2001 al 2009, costos reales de las obras, personas que manejan los seguros, informe de convenios y sus beneficiarios, listado de trabajadores de la universidad del 2001 al 2009, listado de ordenes de prestación de servicios del 2001 al 2009, mecanismo de selección y concurso para la contratación de supernumerarios. Es preciso mencionar que de este derecho de petición, jamás se conoció respuesta alguna.
Llama la atención que el estudiante que tiene asiento en el Consejo Superior de la Universidad del Tolima, esté presentando derecho de petición ante el Rector, que desconociera por completo el funcionamiento integral de la institución. Como sino tomara asiento en las sesiones del Consejo y lo más grave, que no tenga en su poder documentación que por derecho propio, debe conservar en un archivo particular. Ahora bien, un rector que cumpla con sus funciones mantiene enterados, informados y documentados a los integrantes de su máximo órgano de Dirección.
Mientras tanto, quedamos atentos a las explicaciones del señor Rector, a las investigaciones de la Contraloría , la Procuraduría y la Fiscalía , que van a dilucidar cómo ha sido el manejo de la universidad y qué tanta responsabilidad le cabe al Consejo Superior por no cumplir a cabalidad con su misión como órgano máximo de dirección y cuáles han sido los excesos y carencias del representante legal y primera autoridad ejecutiva de la institución.