miércoles, 22 de diciembre de 2010

LA MENDICIDAD INFANTIL EN LOS SEMAFOROS


Hablan los medios de comunicación sobre las  acciones que pretende implementar el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, a propósito de la mendicidad infantil en los semáforos de todo el país. La noticia se da por la visita de la Directora Nacional del Instituto, que le tocó enfrentar la problemática en un semáforo en la ciudad de Cali,  donde encontró varios menores pidiendo limosna. En Ibagué estas imágenes se volvieron  paisaje.

Recoge el corazón ver los niñas y los niños indígenas, con sus figuritas menudas de la desnutrición, su mirada triste y lánguida, sus píes descalzos y  callosos. Su ropita sucia y maloliente, arriesgando sus vidas al cruzar las calles en  busca de una moneda. Sentados o acostados en los  ándenes, esperando la caridad de los transeúntes y conductores que por allí pasan. A medio día apiñados en las calles, pidiendo sobras en los restaurantes en condiciones infrahumanas.

Es común ver a un grupo de desplazados, con carteles hechos a mano con la leyenda “somos desplazados, ayúdenos”. Cuando el señor se para a pedir, uno mira para el separador de la vía y a escasos metros está, quien supuestamente debe ser su esposa o compañera, con dos o tres niños que esperan la solidaridad de los conductores que por la vía transitan. Por estos día vemos a un señor que se cruza a los semáforos con un bulto en los brazos en lo que parece un bebecito. Para ellos esa es una forma de sensibilizar a los que por allí pasan.

Frente a este cuadro yo he reaccionado, preguntándole al señor por qué arriesga la vida del niño, la señora que escucha mi comentario me mira rayado y cuando vuelvo a pasar en mi vehículo por ese lugar, hacen como sino me vieran. Cuando uno comenta con los amigos y conocidos la situación, recibe testimonios como el de la señora que le dice al niño “qué haces a esta hora pidiendo limosna, dónde están tus papás y el niño responde: a usted que le importa vieja hp”. Ese menor ya está amoldado y parece gustarle ese mundo de aventura y bullicio en la que se convierte su día a día.

En el semáforo de la quince con quinta, se ubican unos niños de siete u ocho años, con la disculpa de vender chicles a cien pesos la cajita. Pero cuando usted no le compra, entonces le piden una monedita.

El Bienestar Familiar y la Administración Municipal deben adelantar campañas verdaderamente agresivas, con funcionarios recorriendo las principales vías de la ciudad, y en los lugares  donde exactamente toman asiento los desplazados, mendigos, indígenas y desechables, donde se cuenta más de un centenar de menores, inducidos al negocio de la mendicidad. Este no es un tema de campaña o de aspaviento por unos días. Esta debe ser un programa específico del Instituto para erradicar en los adultos estas malas prácticas que causan tanto daño en la población infantil vulnerable a todos los vicios que da la calle.

Tampoco es un secreto, que existen bandas organizadas de mendicidad que reclutan personal  y distribuyen  mendigos de todas las edades en la mañana  y en sitios estratégicos de la ciudad, en la tarde los  recogen para cuantificar los ingresos del día, en un negocio que  supera los ingresos de personas informales, formales y hasta de profesionales.
 
Si el Instituto Colombiano hiciera más trabajo de campo, conocería de primera mano una situación que es visible para los ibaguereños y que hasta se vuelve costumbre pasar e ignorar una problemática social, de la cual no podemos sustraernos y actuar como sujetos pasivos.

Debe procurarse que exista que un censo de todas las personas que se dedican a esta actividad, para conocer su origen, su destino y ante todo cuál es su domicilio y verdaderas necesidades. Pero lo más importante rescatar a los niños y niñas de este flagelo que termina acabando con sus sueños de infancia y su futuro de adultos, en una sociedad que los quiere realizados, educados y productivos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

NI PASQUÍN, NI ANÓNIMO
Por: Laura Inés Castro Cortés
La guerra contra la corrupción está de moda -ojala nunca pasara-. Por eso la Presidencia de la República sensibiliza  a los colombianos a través de los canales de la televisión nacional, de las terribles  consecuencias económicas, sociales y culturales de este mal, y nos invita a denunciarla.

Por estos días circula en Internet un documento que se titula “Organigrama de la corrupción en Ibagué”. Para mí,  ni es  un anónimo, ni es un de pasquín, porque no tiene las características esenciales de cada uno de ellos. Recordemos que en el primero se ofende a alguien y en el segundo se crítica a las instituciones. En este se DENUNCIA, así de su contenido que puede alcanzar las tres páginas, únicamente el 20% sea verdad, ahí ya hay oficio para los entes investigadores.

Este documento fue un trabajo en equipo. Tiene mucha información detallada que difícilmente puede ser precisada por una sola persona. Conocen bien los procesos y procedimientos internos. Parecería una comité de diferentes áreas de la Administración Municipal, dónde cada quién aportaba lo suyo. Está en la mente de los autores hace rato, porque consolidar cifras, precisar nombres,  cargos, funciones, delegaciones, formas de negociación, contenido de contratos entre otros, no es tarea de un día. Este equipo tiene una red de observación dentro de la Administración local.

Si la Procuraduríala Contraloría o la Fiscalía, se dieran a la tarea de ahondar en cada uno de los hechos, actuaciones y situaciones que allí se plantean, se llevaría su tiempo para tipificar o configurar las diferentes conductas  desarrolladas por los actores mencionados. Sugieren los autores del documento que se haga el  cruce con la DIAN del Modelo Único de Ingreso Servicio y Control automatizado “MUISCA”, porque el cruce de los datos suministrados por los sectores de la banca, el comercio, las notarias, las bolsas y las secretarías de tránsito, muy seguramente arrojarán indicios que ameriten una  investigación preliminar. Esa es una propuesta de alguien con buenos conocimientos contables y financieros.

Los noticieros de la ciudad no hicieron eco del mismo, pues los más amigos y mejores contratistas decidieron descalificarlo, pues según ellos tiene muchas inconsistencias e incoherencias.

Como al final del documento se propone enviar a todos los amigos, yo mejor lo envío a la Presidencia  buzon1@presidencia.gov.co, para que dentro del programa contra la corrupción se traslade a los organismos competentes y sean ellos, quienes digan la última palabra. 

viernes, 26 de noviembre de 2010

QUIETO PERO EXPLOSIVO
Por: Laura Inés Castro Cortés 
Hace más de dos años  Néstor Jaime Ocampo Giraldo, reconocido ambientalista y  Presidente de la Fundación Ecológica Cosmos en Calarcá (Quindío), escribió  y definió al  volcán Machín como desconocido y peligroso. Relata que por el año 2000 nadie hablaba ni sabía de éste  volcán que tiene gran potencial explosivo, y  por eso se le describe como “volcán activo en estado de reposo”.Explica  como la fundación se dio a la tarea de pregonar la existencia  del volcán, en contraposición a dirigentes y gobernantes de la región, que los calificaban de terroristas por querer dar a conocer su realidad  a través de una ubicación exacta, fotografías de la zona y la descripción de los riesgos en caso de una posible erupción.

Por estos días, circula en  Internet el artículo escrito por Néstor Jaime,  pero aparece con una nota antepuesta que dice: “El volcán Machín tiene dos maneras de hacer erupción. Una  interna y la otra externa. Con la primera se afectaría la falla de San Andrés provocando un terremoto que  acabaría con medio país. La segunda que entrega dos rutas: hacia  Armenia llegando por ese lado hasta Neiva  y la otra  por Ibagué  hasta el Espinal, zonas que serían borradas de la geografía nacional”

 Andrés Hurtado destacado y estudioso ambientalista y columnista del diario El Tiempo, escribió la semana pasada sobre el Machín, y me imagino que la soportó con el artículo de Néstor Jaime,  mencionó y alertó sobre las posibles formas de erupción del volcán Machín, es decir sobre el terremoto que partiría a Colombia en dos y la posibilidad de la desaparición de Armenia, Ibagué y el Espinal.

Conversé con el Presidente de la Fundación Cosmos, Néstor Jaime Ocampo Marín, para indagar  sobre la veracidad de su artículo. Me explico que la nota antepuesta es una ociosidad de los navegantes en la red y que ese era un comentario lejano a la verdad. Que en próximos días se pronunciará con otro artículo y me anunció que con ese levantará ampolla. Se mostró extrañado que el señor Andrés Hurtado diera credibilidad a los comentarios y utilizara su columna semanal en el diario más influyente del país,  para hacerle creer a sus lectores una catástrofe de tales dimensiones.

Estas situaciones deben servir para que los gobiernos central, departamental y local, consoliden una política sería y efectiva de comunicación de cuáles son los verdaderos alcances en caso de  presentarse una erupción del volcán Machín. En las páginas en Internet del  Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres e  INGEOMINAS,  se maneja y entrega importante información que debe socializarse más allá de las  áreas de influencia del volcán, porque allí se mencionan como zonas de alto riesgo, la parte occidental de Ibagué, los ríos Toche, Coello, Bermellón y Anaime. Las poblaciones de Toche, Tapias y Coello, la cabecera municipal de Cajamarca y el centro poblado de Anaime. Igualmente se menciona  el tramo de la Línea que es encuentra paralela al río Coello.  Aseguran los estudios que se afectaría  por lo menos a un millón de personas de los departamentos de Quindío, Cundinamarca, Valle y Tolima.

Un volcán que pasa de 12 microsismos en el 2000 a 4158 en el 2008, debe generar bastante preocupación en todos los niveles. Lo ocurrido hace cinco lustros con la avalancha del  Volcán Nevado del Ruiz debe dejarnos alguna experiencia. Suficiente tragedia tendría Ibagué con una avalancha de damnificados de la zona de influencia del Machín, que guardadas proporciones sería lo mismo que le ocurrió a las poblaciones cercanas a Armero. Otra catástrofe sería una afectación severa en el tramo de la Línea. El centro del país quedaría incomunicado con el occidente y desastrosas serían las consecuencias sociales, económicas y ambientales.

A grandes males, grandes remedios. Ya se debería estar pensando en la reubicación de la cabecera municipal de Cajamarca, los centros poblados de Toche, Tapias, Anaime, Coello. La pregunta del millón ¿se debe continuar con la mega obra del túnel en la Línea?

El Volcán  Machín puede sorprender ingratamente a Colombia, al igual que lo hizo el Volcán  Nevado del Ruiz en noviembre de 1985 con más de 20 mil muertos. Se conmemoraron  25 años de una tragedia sobre la que había suficiente e ilustrada información de su ocurrencia, imposible saber el día y la hora, pero que si se hubiera contado con una visión responsable,  realista y sensata de los fenómenos naturales  por parte de  los líderes y los gobernantes de entonces, se habría podido evitar con la evacuación de  Armero, por lo menos dos o tres años antes, porque se entiende que no es una tarea fácil desarraigar los habitantes de su domicilio, lugares de afecto y  vida cotidiana.  

Lastimosamente los intereses políticos y económicos que estás decisiones entrañan, no permiten que se lleven a los comités o mesas de trabajo para analizarlas y discutirlas con la responsabilidad y seriedad que ameritan, en el entendido que es mejor la  precaución y la prevención, evitando miles de muertos,  que la  improvisación y la desorientación a la hora de afrontar y enfrentar  una tragedia.

viernes, 19 de noviembre de 2010

MÁS DE LO MISMO
Quien aspire a gobernar un departamento o un municipio, debe ser más que un(a)  simple ciudadano(a)  que  ha tomado la decisión de ser candidato(a) porque un puñado de amigos se lo ha pedido. En  tiempos de crisis y tanta convulsión se necesitan hombres o mujeres con mayor preparación, experiencia y ante todo con una clara visión de lo que realmente debe ser una ciudad o un departamento en el tema del talento y desarrollo humano. Tristemente no se escuchan propuestas de modernización de la educación, investigación científica y tecnológica, como temas  esenciales para optimizar un proceso de desarrollo y despejar caminos para la competitividad. Algunos dirán que esos temas son técnicos y que a  los políticos no les interesa. Ahí está el problema, por eso el siglo XXI requiere personajes de otro talante. Algo así como la combinación perfecta entre político-intelectual-investigador y administrador, que pueda rodearse de un excelente equipo de asesores que aporten y controviertan propuestas y políticas de un gobierno y administración diferente y alternativa. Pensando de adentro hacía afuera,  qué papel puede jugar la región en la transformación del país.

Quisiera escuchar candidatos con datos y proyecciones estadísticas de niveles de pobreza y analfabetismo. Pero lastimosamente, se siente que están más  concentrados en un proyecto de vida personal, que en un propósito colectivo. En definitiva se perciben livianos y gaseosos en temas vitales de progreso y desarrollo que nos rescaten del atraso socioeconómico en que vivimos. Se sabe que una de las características esenciales hacia la excelencia es el inconformismo. Pero nos ocurre todo lo contrario. Somos conformistas a morir.

Los candidatos centran sus propuestas o iniciativas  en lo que mejor conocen o saben hacer. Algunos consideran que Ibagué puede llegar a ser una metrópoli, con grandes avenidas, circunvalares, puentes y  fuentes entre otras transformaciones en su infraestructura. Otros se atreven a decir que Ibagué es turística y educativa. Hablan por lo que observan. Pero no han profundizado en lo que realmente es y debe ser la ciudad.

Deberían  las universidades de la región, ofrecer un  postgrado a todos los  que aspiran a gobernar, para que a través del conocimiento,  la educación y la pedagogía conozcan políticas que contribuyan a superar la pobreza, la injusticia, la violencia, la intolerancia y la discriminación. Además que interioricen mandamientos contra la maldita corrupción que tanto lesiona los verdaderos propósitos de una  gestión.

Tomar conciencia que dentro de los principios de gerencia moderna,  nada  más valioso que la inteligencia colectiva. Por eso los aspirantes a la gobernación y a la alcaldía, deben pensar que en caso de llevar al poder, pueden hacer unidad con las mejores  propuestas  de quienes fueron sus opositores y que sirvan a la región o a la ciudad, haciendo caso omiso a los intereses de los partidos, que generalmente poco o nada coinciden con los de los ciudadanos, que ansiosos esperamos una verdadera transformación, pero cada que llega una nueva elección vemos que es más de lo mismo. Muy triste. 

domingo, 14 de noviembre de 2010

LA UT
Los tolimenses llevamos rato escuchando sonidos que podrían alertar que en la Universidad del Tolima, las cosas a nivel gerencial, contractual  y administrativo no están como dios manda. Varios directores de noticieros radiales se han dado a la tarea de recopilar información y hasta libros y panfletos han recibido, de personas que estudian y laboran en la universidad, como una manera de llamar la atención y a la espera de que algún día sus denuncias logren encausar su  misión y ayudar a su  transformación.

El Consejo Superior es el máximo órgano de dirección de la universidad y tiene entre otras, las funciones de establecer las políticas generales que rigen a la institución. Aprobar y evaluar el presupuesto anual, previa recomendación del rector y el Consejo Académico. Definir la planta de personal de la universidad. Autorizar la celebración de contratos y convenios. Este Consejo está compuesto por  el Gobernador del Tolima, o su delegado permanente, quien lo preside. Un designado por el Presidente de la República., otro por el Ministerio de Educación Nacional, un representante del sector productivo o suplente, un ex rector, un egresado graduado de la universidad o su suplente, un representante de las directivas académicas de la universidad o suplente, un profesor o su suplente, un estudiante o su suplente y el rector.

El rector es el representante legal y primera autoridad ejecutiva de la universidad y tiene entre algunas de sus funciones, la de presentar al Consejo Superior, el presupuesto anual que elabora la oficina de Planeación del alma máter, previa revisión del Consejo Académico. Suscribir los contratos y expedir los actos administrativos que sean necesarios para el cumplimiento de los propósitos y objetivos, que deben estar alienados con el plan de desarrollo, el presupuesto anual, las normas legales vigentes y por supuesto al estatuto de la universidad.  El rector debe presentar al Consejo Superior, al final de cada vigencia y en forma periódica informes sobre la situación de la universidad.

Entrevistado el gobernador del Tolima, con respecto a la situación que vive la universidad, se le escuchó decir que estaba inconforme porque el Consejo Superior sólo se reunía en pleno para elegir o reelegir al rector. Así las cosas se deduce que si el máximo órgano de dirección de la universidad no opera como es debido, tampoco puede esperarse que todo marche a la medida. ¿Cuántas veces presidirá el Gobernador el Consejo Superior?, o ¿envía siempre un Delegado permanente para que lo presida? ¿Cómo será la asistencia del designado del Presidente de la República o del miembro designado por el Ministerio de Educación Nacional? ¿Ya elevaría su inconformidad a la Presidencia el doctor Barreto? También dice el primer mandatario que al interior del Consejo el rector tiene las mayorías. ¿Será por eso que en esta situación ha asumido actitud de sujeto pasivo?

Frente a las insinuaciones de nepotismo al interior de la universidad,  el gobernador aseguro que en lo que le habían explicado, no se estaba dando.   A pesar de que es visible el abuso de poder y la repartición de cargos y contratos en favor de parientes  y amigos del rector.  De otra dijo que lo mejor era esperar  a la sesión del Consejo Superior del viernes 19 de noviembre,  para conocer en detalle las  explicaciones, respecto de todas y cada una de las denuncias que enfrenta el directivo.

A raíz de las auditorias realizada por la ContraloríaDepartamental, tímidamente el Contralor le explica a los medios que  hay hallazgos de tipo fiscal, administrativos y disciplinarios. En el florero de Llorente se convierte el convenio firmado con la Fundación Talento, Creatividad y Juventud, por $150 millones de pesos y donde ya se verificó que hubo falsificación de firmas, para su  legalización y pagos.

Se conoció que desde agosto del 2009, el representante de los estudiantes ante el Consejo Superior de la Universidad elevó un derecho de petición ante el rector, donde solicita documentación sobre veintiún puntos, entre los que se destacan: Costos de obras en la universidad del 2001 al 2009, costos reales de las obras, personas que manejan los seguros, informe de convenios y sus beneficiarios, listado de trabajadores de la universidad del 2001 al 2009, listado de ordenes de prestación de servicios del 2001 al 2009, mecanismo de selección y concurso para la contratación de supernumerarios. Es preciso mencionar que de este derecho de petición,  jamás se conoció respuesta alguna.

Llama la atención que el estudiante que tiene asiento en el  Consejo Superior de la Universidad del Tolima, esté presentando derecho de petición ante el Rector, que  desconociera por completo el funcionamiento integral de la institución. Como sino tomara asiento en las sesiones del Consejo y lo más grave, que no tenga en su poder documentación que por derecho propio, debe conservar en un archivo particular.  Ahora bien, un rector que cumpla con sus funciones mantiene enterados,  informados y documentados a los integrantes de su máximo órgano de Dirección.

Mientras tanto, quedamos atentos a las explicaciones del señor Rector, a las investigaciones de la Contraloríala Procuraduría y la Fiscalía, que van a dilucidar cómo ha sido el manejo de la universidad y qué tanta responsabilidad le cabe al Consejo Superior por no cumplir a cabalidad con su misión como órgano máximo de dirección y cuáles han sido los excesos y carencias del representante legal y primera autoridad ejecutiva de la institución. 

martes, 2 de noviembre de 2010

PERFILES HUMANOS

La tragedia en Arauca  de  Yenni Narvei de  14 años, Yimmy Ferney de 9 años y Yefferson Jhoan Torres Jaimes de 6 años, hermanitos, ella abusada sexualmente, todos torturados y finalmente degollados y enterrados en una fosa común, es una noticia que estremeció al más país entero ¿Qué le debían a los asesinos? ¿Qué información ocultaban? ¿Qué vieron? ¿Qué podían contar? ¿Qué querían los asesinos en verdad con este atroz y horrendo crimen? Confieso que no he perdido mi capacidad de asombro y lloré al conocer los pormenores de un triple asesinato, que deja ver la crueldad y sangre fría de quienes lo cometieron. 

Las investigaciones preliminares dejan ver que los responsables de este doloroso hecho podrían ser varios de los 60 hombres que conforman dos batallones que operaban muy cerca del lugar donde se desarrollaron los hechos. En unas primeras pruebas se encontraron rastros de sangre de los morrales de los militares y en el análisis del cuerpo de la niña, sus uñas mostraron partículas de carne humana. Algunos militares, presentan rasguños en sus brazos que aún no pueden explicar.

La contundencia de los hechos presentados por la Procuraduría y la Fiscalía ante los altos mandos militares, aceleraron la decisión de retirar del servicio activo a los oficiales que tenían bajo su mando las tropas, por considerar que hubo fallas en el ejercicio del mando y del control de las tropas.

Ahora bien,  si la consigna de las fuerzas militares es la de no permitir o tolerar violaciones de derechos humanos en Colombia, van a tener que comenzar con modificar y mejorar sus prácticas de reclutamiento para incorporar a la vida militar a muchos jóvenes  colombianos que no cumplen, aparte de las exigencias físicas,  con los requisitos psíquicos y psicológicos para salvaguardar la vida y honra de sus compatriotas. En el caso que  nos ocupa deja ver que una sola persona, no era capaz de dominar  a los tres menores, y que el resultado fue un trabajo en equipo, porque todos querían el mismo resultado. Violar la niña y callar a los hermanitos. No importaba  cómo.

Ante el país, no es suficiente el retiro de los oficiales y suboficiales que estaban al mando de las tropas, muy posiblemente ante el vertiginoso correr de los hechos, los culpables van a terminar confesando con descaro y cinismo cómo fue que asesinaron a los tres hermanitos. Vendrán las condenas y todo concluye.

Repito, las fuerzas militares de nuestro país deben recurrir a mecanismos de selección  idóneos, calificados, técnicos y sofisticados. La práctica del camión recogiendo lo peorcito de una sociedad,  o las convocatorias abiertas en los coliseos de las ciudades,  buscando gente a cómo de lugar, para  convertirlos en soldados, no puede dar el mejor resultado. En estas incorporaciones está primando la cantidad, más no la calidad. En el rubro del presupuesto debe haber disponibilidad para invertir en ese ser humano que será el encargado de velar por la vida, integridad y seguridad de los colombianos.

Deben existir perfiles y estudios  idóneos, que permitan establecer con un alto grado de certeza, que  el joven reclutado  es apto  para desempeñarse como miembro activo de las fuerzas militares. Estudios preparados, como por ejemplo el de la psicología experimental; leyes que rigen el comportamiento humano,  la psicofisiología; desarrollo del niño,  la psicología genética; comportamientos humanos en lo individual y su relación con el sistema nervioso, la  psicolingüistica, neurolengüistica;  cualidades individuales comparadas, la psicología diferencial; comportamientos en grupo y por último la psicología clínica; en mi concepto la más importante porque permite investigar a profundidad al individuo, considerado como una singularidad y que se basa en el modelo del psicoanálisis. Todos estos estudios deben ser aplicados por calificados y reconocidos profesionales y que serán  posteriores  a la visita domiciliaria, a la entrevista con sus padres y familiares, al conocimiento de su entono social, cultural y afectivo. De esta manera lograr  rasgos que muestren algún matiz de su mente asesina, de su sangre fría y  de su  capacidad para camuflarse como hombre de bien en las filas militares. En los llamados remisos debe primar  una causa síquica o sicológica, ante una  deficiencia física, que a la larga puede ser superada.

A diario el país se  estremece país  con  las macabras prácticas   de los falsos positivos, que se conocen por el avance y penetración de los medios de comunicación, pero que no son nuevas, son una vieja modalidad dentro de las fuerzas militares. Se estremeció el Tolima con  el asesinato de Erika Generis a manos de su esposo el Coronel de la Policía –hoy retirado- Joaquín Enrique Aldana Ortiz, quien dio muestras de ser todo un profesional para descuartizar. Hace ya varios años en Cajamarca con la muerte de varios campesinos, entre ellos un bebé a manos de soldados, supuestamente por un error y apenas hace 15 días, lo ocurrido en Arauca con estos tres menores. Más que el retiro activo de los mandos militares, la solución apunta por otro lado, de lo contrario es visible el desprestigio de nuestras fuerzas militares y notoria nuestra vergüenza ante el mundo, por estos delitos de lesa humanidad que empañan el buen nombre de Colombia.

martes, 26 de octubre de 2010

UN MAL SIN REMEDIO
Satanizadas están las relaciones del Estado con los contratistas.  En un país tan centralista como éste, viene bien  el ejemplo de comenzar a destapar desde la capital,  lo turbio en la contratación de obras en la administración de Samuel Moreno, que según el ex candidato Gustavo Petro, violó los principios del Polo Democrático de cero corrupción.

Si por la capital llueve por el resto del país no escampa. En tema de contratación, Miguel Nule, rompió el código de silencio que mantienen los que celebran contratos con el Estado. Aquellos que van a un despacho que tiene otro despachito y donde se negocian todos los ítems de la contratación, incluido el de las comisiones.

Advierte el ex candidato Gustavo Petro, al entregar a la Corte Suprema de Justicia el documento de 97 páginas en el que menciona las presuntas irregularidades en la contratación de obras en Bogotá “el caso de la ciudad es una señal de alerta por lo que podría estar pasando en el resto del país”. Claro que es  peor  en el resto de ciudades. Lo que pasa es que nadie abre la boca donde toca, solo se escuchan comentarios subidos de tono, como por ejemplo que la oficina de contratos de la gobernación  del Tolima está en la plaza de la 28.  Se dice a soto voche que  se manejan cuentas en paraísos fiscales en el exterior, las malas lenguas hablan de Panamá y Miami. 

Por los lados de la Alcaldía de Ibagué el panorama no es mejor, porque los  calumniadores comentan que el alcalde  ya tiene recursos suficientes para comprar apartamentos fuera de la ciudad y los más perversos dicen que en asocio con una hermana, construirán una clínica en Bogotá. Una cosa es la sabiduría popular y otra la inventiva popular,  que definitivamente no tienen límites. Que más quisiera uno que todo fuera producto de mentes maquiavélicas y perversas, porque los tolimenses no merecemos sumarle a nuestro atraso social y económico, costumbres y actos de corrupción por parte de sus gobernantes y  colaboradores.

En este país  casi nadie denuncia. Poco se investiga y mucho se precluye. Las contralorías, las procuradurías, las fiscalías y todas las ías, poco o nada hacen por investigar y destapar casos como éste, que se conoce porque el empresario Miguel Nule, sabe Dios porque motivos decide contar –para los afectados inventar- que se pidió comisión para el hermano del alcalde de Bogotá y a la vez para el contralor del Distrito. Generalmente en estos casos vienen reacciones como las que denuncia Gustavo Pedro, que ya fue amenazado por los Moreno Rojas que como sea, lo llevaran a la cárcel. Todo por atreverse a denunciar.

Definitivamente se requiere valentía  y coraje para denunciar, cuando nuestra democracia es de bolsillo y de estómago. Es de mala educación hablar con los bolsillos llenos o las cuentas bancarias con  saldo en negro. Lo último que se pierde es la esperanza de poder elegir gobernantes pulcros e  inmaculados, de quienes nadie,  se atreva a hacer un comentario venenoso o malintencionado de cómo manejan los recursos públicos, que para los honestos son sagrados.

Pero mientras no se presente una denuncia ante las instancias respectivas y se surta un debido proceso frente a estas situaciones, seguiremos pensando que estamos gobernados por hombres probos y honestos, que descienden de familias con valores y principios, que juraron gobernar y administrar acatando la Constitución y las leyes. Quiera Dios que así sea.

jueves, 14 de octubre de 2010

AMO A IBAGUE
                                                     
A comienzos de los años sesenta llegan a Ibagué mis padres, con tres niñas y dos niños. En ese grupo,  era yo  la segunda hija del matrimonio. Desplazados por violencia que por esa época vivía el norte del Valle del Cauca, específicamente el municipio de Versalles.  Ibagué no me vio nacer, pero si me ha visto crecer física, sicológica y profesionalmente, razones suficientes para  prodigarle amor y respeto.
IGLESIA DEL CARMEN DE IBAGUE

Comencé mi vida laboral  en la Cámara de Comercio, ahí aprendí cómo  interactuaban y se desempeñaban las fuerzas vivas de la ciudad. Presencié el nacimiento del Comité de Gremios del Tolima. Las Juntas Directivas  que en ese entonces, estaban conformadas por empresarios de talla mayor, señores de alta respetabilidad y con una especial formación empresarial, debo decir en su gran mayoría sin título profesional, pero que con la sabiduría y experiencia que exhibían de su actividad empresarial y comercial, fácilmente soportaban la  equivalencia para un título profesional.

En  mis  doce años de trabajo, en el ya desaparecido periódico 7 días, puse especial empeño en desarrollar proyectos que aportaran al conocimiento de la ciudad y la región. Cuando se realizaban los proyectos de Prensa Escuela, era normal que una madre de familia de escasos recursos, se acercara a decir, que con los proyectos didácticos que publicaba el periódico su hijo podía hacer las tareas, pues ella no contaba con los recursos necesarios para invertir en libros. Desde la gerencia del período pude crear proyectos editoriales con énfasis en turismo y región.

He consolidado mi amor por Ibagué y me mortifican los personajes que pregonan amor por la ciudad y pontifican sobre ella, pero  tienen actitudes que contradicen sus expresiones como por ejemplo, ninguna universidad de Ibagué les sirve para la educación de sus hijos, se sabe de mucho ibaguereño se va para la Capital de compras. Nada de lo que se tiene en la ciudad satisface sus necesidades básicas. Los cerebros fugados que ya tienen sus vidas organizadas en otras ciudades y llegan de visita a criticar, lo que en el pasado les parecía chirriado, ahora es  aburridor y pueblerino.  

Me incomoda sobre manera,  la gente que ensucia la ciudad, arrojando basura a la calle, desde sus casas o sus vehículos, los que permiten que sus mascotas hagan sus gracias en calles, jardines y ándenes. Me entristecen las condiciones en que está la carrera tercera. Es un muladar. Quisiera que algún Alcalde entendiera lo que para la ciudad significa,  el potencial ecológico y deportivo que se puede proyectar al país desde el Parque Deportivo. Por eso desde la emisora Ondas de Ibagué, divulgamos campañas que invitan a la convivencia y al amor por la ciudad.

De los 460 años de Ibagué he  disfrutado 50 y los he vivido con entusiasmo y fervor, sin perder la esperanza de que cada día será mejor, que a pesar de los problemas, muchos de ellos comunes en casi todas las otras ciudades el país, Ibagué es  acogedora, menos contaminada y no nos digamos mentiras, esta aldea global, que cada día interactúa más, promete un futuro más innovador y se puede vislumbrar que las próxima generaciones le darán valor agregado a esa marca de ciudad musical y prometen aplicar una verdadera cultura de valores en lo social, político y ecológico. Hija  adoptiva pero ibaguereña hasta los tuétanos. 

miércoles, 6 de octubre de 2010

LA CAUSA DE TODOS LOS MALES

Para el escritor tolimense William Ospina  “la violencia, la miseria y la descomposición social en Colombia, tienen su causa en la falta de grandeza de la dirigencia nacional que no ha sido capaz de dignificar al país”.

La dirigencia que menciona  el escritor, es preciso desglosarla en política, gremial, religiosa, intelectual y civil. El hace parte de la dirigencia intelectual, porque es un equipo donde todos los actores tienen su cuota de responsabilidad.  Y también es necesario clasificar esta dirigencia de lo local a lo nacional.

Es notoria la pobreza intelectual y  escaso liderazgo de los dirigentes  políticos locatarios. El Concejo Municipal es escenario de bochornosos incidentes entre los cabildantes. Insultos, apodos, indirectas, peleas, rifas burocráticas, son entre otros algunos de los acontecimientos de mayor impacto ante la comunidad,  que no ve  debates significativos que incidan  en los  cambios y la  transformación de la ciudad. Las Asambleas que ya no deberían existir, no hacen falta para nada, sólo para acabar con los recursos que mejor destinación tendrían en programas y proyectos que signifiquen obras, progreso,  desarrollo en  sus  regiones y calidad de vida para sus habitantes.  Los políticos de talla nacional, una vez  en sus curules poco vienen  a la región. Llegan en las camionetas blindadas y los escolta que pagamos todos los colombianos, justo  en épocas de elecciones a buscar más incautos. También es frecuente escucharlos a través de los medios de comunicación, criticando o cuestionando a sus opositores.  Nuestros Senadores y Representantes a la Cámara, por lo general  no son portadores de buenas  noticias en lo que hace referencia a planes y programas nacionales que beneficien al Tolima. Van al Congreso a  calentar silla y a esperar la pensión. Para nadie es un secreto que en esa materia el departamento no sale bien librado frente al descalabro, que a lo largo de cuatro décadas han significado sus dirigentes políticos. Coherente con la mala imagen que para los colombianos mantiene toda su clase política, donde no se salva nadie.

Ibagué a diferencia de otras ciudades del país, tiene una dirigencia gremial “sui generis”.  No se percibe como un gremio fuerte y consolidado,  que le permita alcanzar grandes objetivos frente a instancias nacionales o internacionales. La dirigencia local, no tiene unidad ni de estrategias, ni de integrantes. Por muchos años es notoria la realización de esfuerzos aislados frente a un tema común. Mantiene vigencia el mal chiste “los gremios de Ibagué sólo se unen  para ir a  Bogotá, cuando hay que ir a pedir la cabeza o el puesto de alguien que no este dentro de sus preferencias o simpatías”. Ante sus ojos pasa una ciudad que involuciona, tampoco han sido capaces de  dignificar la región.

La dirigencia religiosa pasa de agache. Poco o nada  se pronuncia  frente a problemas dónde tienen cabida sus posiciones y opiniones como una manera de encauzar soluciones, como por ejemplo la mendicidad y el maltrato infantil callejeros que presenciamos los ibaguereños.

La dirigencia intelectual en el Tolima, no hace presencia. En ocasiones participa en foros o talleres pero mantiene un perfil bajo, porque sus miembros generalmente descreen de sus  políticos, de sus líderes gremiales y religiosos. Chévere una revolución de intelectuales tolimenses haciendo pedagogía  sobre muchos temas que algunos mortales no asimilamos bien.  Interesante que fuera liderada por William Ospina.

La dirigencia civil,  que cuenta con miles de ciudadanos, en esta situación es la más pasiva. No ha tomado conciencia del importante papel que puede jugar para incidir en las grandes transformaciones que debe vivir el país. Por ejemplo debe ser consciente que no ha hecho  uso de las herramientas que entregó la constitución del 91. Los malos administradores o gobernantes corruptos, deben afrontar la revocatoria de su mandato. En una clara demostración de inconformismo y  proactividad de esta dirigencia..

Con este escenario,  que en otras regiones del país es similar, teniendo claros ejemplos de diferenciación, es cierta la afirmación del escritor que también debe interiorizar su “mea culpa”. La causa de todos los  males en el país es la dirigencia, pero  también es nuestra culpa. Por eso la dirigencia civil debe mostrarse inconforme y  participativa,  impulsar el relevo generacional. Propiciar el descubrimiento de nuevos talentos y crear talleres de innovación y pensamiento creativo como una manera de generar acción, dinamismo y llamar la atención de las otras dirigencias.
LA CAUSA DE TODOS LOS MALES
                                                                                              
Para el escritor tolimense William Ospina  la violencia, la miseria y la descomposición social en Colombia, tienen su causa en la falta de grandeza de la dirigencia nacional que no ha sido capaz de dignificar al país”.

La dirigencia que menciona  el escritor, es preciso desglosarla en política, gremial, religiosa, intelectual y civil. El hace parte de la dirigencia intelectual, porque es un equipo donde todos los actores tienen su cuota de responsabilidad.  Y también es necesario clasificar esta dirigencia de lo local a lo nacional.

Es notoria la pobreza intelectual y  escaso liderazgo de los dirigentes  políticos locatarios. El Concejo Municipal es escenario de bochornosos incidentes entre los cabildantes. Insultos, apodos, indirectas, peleas, rifas burocráticas, son entre otros algunos de los acontecimientos de mayor impacto ante la comunidad,  que no ve  debates significativos que incidan  en los  cambios y la  transformación de la ciudad. Las Asambleas que ya no deberían existir, no hacen falta para nada, sólo para acabar con los recursos que mejor destinación tendrían en programas y proyectos que signifiquen obras, progreso,  desarrollo en  sus  regiones y calidad de vida para sus habitantes.  Los políticos de talla nacional, una vez  en sus curules poco vienen  a la región. Llegan en las camionetas blindadas y los escolta que pagamos todos los colombianos, justo  en épocas de elecciones a buscar más incautos. También es frecuente escucharlos a través de los medios de comunicación, criticando o cuestionando a sus opositores.  Nuestros Senadores y Representantes a la Cámara, por lo general  no son portadores de buenas  noticias en lo que hace referencia a planes y programas nacionales que beneficien al Tolima. Van al Congreso a  calentar silla y a esperar la pensión. Para nadie es un secreto que en esa materia el departamento no sale bien librado frente al descalabro, que a lo largo de cuatro décadas han significado sus dirigentes políticos. Coherente con la mala imagen que para los colombianos mantiene toda su clase política, donde no se salva nadie.

Ibagué a diferencia de otras ciudades del país, tiene una dirigencia gremial “sui generis”.  No se percibe como un gremio fuerte y consolidado,  que le permita alcanzar grandes objetivos frente a instancias nacionales o internacionales. La dirigencia local, no tiene unidad ni de estrategias, ni de integrantes. Por muchos años es notoria la realización de esfuerzos aislados frente a un tema común. Mantiene vigencia el mal chiste “los gremios de Ibagué sólo se unen  para ir a  Bogotá, cuando hay que ir a pedir la cabeza o el puesto de alguien que no este dentro de sus preferencias o simpatías”. Ante sus ojos pasa una ciudad que involuciona, tampoco han sido capaces de  dignificar la región.

La dirigencia religiosa pasa de agache. Poco o nada  se pronuncia  frente a problemas dónde tienen cabida sus posiciones y opiniones como una manera de encauzar soluciones, como por ejemplo la mendicidad y el maltrato infantil callejeros que presenciamos los ibaguereños.

La dirigencia intelectual en el Tolima, no hace presencia. En ocasiones participa en foros o talleres pero mantiene un perfil bajo, porque sus miembros generalmente descreen de sus  políticos, de sus líderes gremiales y religiosos. Chévere una revolución de intelectuales tolimenses haciendo pedagogía  sobre muchos temas que algunos mortales no asimilamos bien.  Interesante que fuera liderada por William Ospina.

La dirigencia civil,  que cuenta con miles de ciudadanos, en esta situación es la más pasiva. No ha tomado conciencia del importante papel que puede jugar para incidir en las grandes transformaciones que debe vivir el país. Por ejemplo debe ser consciente que no ha hecho  uso de las herramientas que entregó la constitución del 91. Los malos administradores o gobernantes corruptos, deben afrontar la revocatoria de su mandato. En una clara demostración de inconformismo y  proactividad de esta dirigencia..

Con este escenario,  que en otras regiones del país es similar, teniendo claros ejemplos de diferenciación, es cierta la afirmación del escritor que también debe interiorizar su “mea culpa”. La causa de todos los  males en el país es la dirigencia, pero  también es nuestra culpa. Por eso la dirigencia civil debe mostrarse inconforme y  participativa,  impulsar el relevo generacional. Propiciar el descubrimiento de nuevos talentos y crear talleres de innovación y pensamiento creativo como una manera de generar acción, dinamismo y llamar la atención de las otras dirigencias.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Vergüenza o dignidad

El mundo futbolístico se sorprendió con  la actitud de Khalid Askri, portero de la  liga árabe de fútbol,  quien en menos de un mes cometió  dos errores de grueso calibre para su equipo. Muestra un video que circula en la red,  como al momento de un cobro de tiro penalti, Khalid cree haber detenido la pelota y se retira del arco a celebrar. El balón no estaba quieto y ante la mirada atónita del juez central y la expresión expectante del jugador que había cobrado,  continuó  su trayectoria en cámara lenta para convertirse en gol. En el otro encuentro, se ve el momento en que su compañero de equipo recibe el balón,  la pasa al portero, quien en actitud de excesiva confianza, deja que  un jugador contrario, tome posesión de ella, dispare al arco y el balón terminé dentro de su red. En ese momento se nota la vergüenza o rabia del portero árabe, quien se coge la cabeza con las manos y  sin pensarlo dos veces, se quita su camiseta, y comienza el camino de la retirada del campo de juego. Sus compañeros lo halan y protestan por su decisión. Firme sigue hacia los camerinos, se retira los guantes y le hace gestos a las tribunas de “no voy más”.

En nuestra cultura donde pasa de todo, pero no ocurre nada, es extraño presenciar estas actitudes, que suscitan  encrucijada para definirlas como exceso de dignidad o abundancia de vergüenza.

Vienen a mi memoria hechos que han debido tener alguna manifestación de sus responsables, que si bien guarda proporciones con la responsabilidad del portero en mención, podrían denominarse goles que afectan a un territorio y a todo un conglomerado: la caída del puente de Suárez. Nadie renunció. Como fallas en su estructura terminó siendo la explicación, porque los millones que se le habían invertido en fecha anterior, correspondían a trabajos de pintura. En Ibagué el suministro de agua es deficiente. Cuando la ciudad afronta recios aguaceros, los ibaguereños saben que los problemas en la bocatoma son de nunca acabar.  De explicaciones manidas y promesas incumplidas no se pasa. El espacio público en Ibagué no existe. El cargo para su manejo, nadie debería aceptarlo  porque es un quemadero. O si no vayan y den una vuelta por el centro de la ciudad. Cuando los funcionarios  que saben de su abierta participación en política, se hacen los de la vista gorda,  y creen que con  ellos no es la cosa. Vergonzoso. En el tema de seguridad.  Ibagué necesita decisiones contundentes,  soluciones grandes y a largo plazo. En Ibagué todavía hay zonas donde la fuerza pública no puede asomar, los atracan. Los campesinos de la zona del Machín, gritan a todo pulmón ¿para que servirán las rutas de evacuación?, si las vías de salida de la zona, están en pésimas condiciones.  Dios no vaya a permitir, que como ocurrió con el Nevado del Ruiz, sea una tragedia anunciada y los responsables de estos planes de emergencia, salgan a darse golpes de pecho y no presten la debida atención a un fenómeno que puede desencadenar una gran tragedia para el centro del país. Gobernadores, Alcaldes, Corporaciones Autónomas y Presidencia de la República, la comunidad los tiene en “alerta naranja”. Indignante y vergonzoso. Prestigiosa multinacional que a  como de lugar,  quiere la explotación del oro en   la Colosa de Cajamarca y para ello, compra conciencias, lleva a periodistas y   funcionarios de viaje por Suramérica, patrocina todo lo que se le atraviese. Vergonzoso y humillante.  Finalmente el escándalo en la Universidad del Tolima, deja ver que están ocurriendo hechos que generan mala imagen al alma máter en su manejo administrativo y financiero. Vergonzoso.

viernes, 24 de septiembre de 2010

REGALIAS PARA TODOS

El Gobierno Nacional avizora para los próximos 10 años una bonanza minera,  que podría alcanzar los 10 billones de pesos, y comienza el trámite del Acto Legislativo 13 del 2010 que busca la modificación del Sistema General de Regalías directas e indirectas en el país, para convertirlas en un solo botín. Sustenta la iniciativa como un mecanismo eficaz para combatir la corrupción  y en cuatro principios esenciales: 1) ahorro para el futuro, 2) equidad regional, social e intergeneracional, 3) competitividad regional y  4) buen gobierno.
 
En lo que hace referencia al tema de la corrupción, la exposición de motivos del Gobierno apoyado en un informe de la Dirección de Regalías del DNP, consigna la existencia de al parecer  49.138  irregularidades en el período del 2002-2010. Igualmente, sobre otro informe de la Procuraduría General de la Nación, que involucra a 750 entidades del orden regional y municipal. Sostiene dicho documento que los corruptos  han dilapidado 4 billones de pesos por concepto de regalías, donde se cuentan más de 48.000 funcionarios corruptos, entre ellos  800 alcaldes y 30 gobernadores. Pierde el año la Procuraduría, porque no se ven los resultados de las investigaciones, ni se conocen las sanciones y castigos para los que defraudan las arcas del Estado.

Como quien dice con las regalías muchos hacen fiesta, es el culto al derroche y al despilfarro. Y aquí, en caso de salir avante el Acto Legislativo, pagarán justos por pecadores.

Todo problema es una oportunidad. Es  la hora de que alcaldes y gobernadores exhiban las obras que han transformado sus regiones y todo gracias a las regalías. A mis manos llego un documento preparado por la Secretaria de Hacienda Departamental, donde se analiza detalladamente en qué consiste la reforma al Sistema General de Regalías, y que consigna que el  Departamento Tolima entre el 2005  y junio del 2010 ha recibido por éste concepto $704.315.245.892, discriminado en un cuadro que resumí así:

REGALIAS RECIBIDAS 2005 HASTA JUNIO DEL 2010
Cifras en $
ENTIDAD

Gobernación del Tolima
$452.796.029.142
Alvarado
      1.351.294.072
Purificación
    72.060.920.888
Ortega
    28.676.059.097
San Luís
      2.673.748.430
Piedras
     22.120.010.658
Chaparral
       2.435.512.381
Melgar
   105.694.719.225
Icononzo
       2.468.114.983
Guamo
            46.920.710
Espinal
      10.480.419.891
Prado
        3.511.496.385
TOTAL
     704.315.245.892

Saquen ustedes sus propias conclusiones. En cinco años el municipio tolimense más beneficiado por las regalías es Melgar, con la bobadita de  $105 mil millones de pesos. ¿Se notan en el municipio?, ¿hay verdadera transformación? ¿Cómo ciudad turística presenta algún macroproyecto? Juzguen ustedes. Le sigue Purificación con $72 mil millones, que no cambia su aspecto de municipio atrasado, a no ser por la monumental plaza de toros, donde no ha habido más de tres corridas. También se cuenta una  mini piscina de olas.  Ni hablemos de Ortega con $29 mil millones, Piedras con $22 mil millones, por Dios nada que ver, río abandonado y sucio, calles sin pavimentar. La verdad sea dicha, no se ven proyectos que impacten verdaderamente el desarrollo de las poblaciones y se propenda por la calidad de sus habitantes. 

Con estos valores, ustedes que visitan esas poblaciones podrán medir que tan efectiva ha sido la inversión en educación, salud, agua potable, vías, vivienda, cultura, desarrollo territorial, deporte, fortalecimiento empresarial, agricultura, turismo, financiero y otros, que son los ítems explicativos que manejan la Secretaría de Hacienda, en el documento mencionado.

El debate está candente. Los  opositores  la ven como una amenaza a los derechos de las entidades territoriales, porque atenta contra su autonomía y descentralización, aseguran que es un  zarpazo a las regalías, la perciben como la mega corrupción centralizada, para nada equitativo porque le arrebata los recursos a las regiones. Para el Tolima el gobierno departamental sustenta su impacto negativo en: “Disminución de los recursos para el financiamiento de la inversión. Afectación en el pago y respaldo de la deuda pública contratada a la fecha. Proyección de la inversión a largo plazo financiado con recursos regalías y compensaciones. Financiación de la continuidad del régimen subsidiado y la viabilidad financiera de los municipios”.

Particularmente pienso que es mejor que a través del Fondo de Ahorro y Estabilización, que sería administrado por el Banco de la República, se manejen los recursos de las regalías, y en vez de ir a parar a los bolsillos de inescrupulosos, los dineros pasen a  las poblaciones más vulnerables y  ayude a disminuir los niveles de pobreza que azota duramente gran parte del territorio colombiano. No será fácil que esta iniciativa prospere. Amanecer y veremos, esperanzados en un mandatario que promete castigo firme y severo para los corruptos, como línea principal de su buen gobierno.